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El bono AUGE, también conocido como bono portable o subsidio a la demanda en lenguaje económico, viene a convertirse en el cierre de un capítulo que se comenzó a escribir en los inicios de la década de los noventa por el sector más liberal de la Concertación. Buscaba profundizar la lógica del modelo neoliberal en salud, impulsado por la dictadura en el inicio de la década del ochenta.
Desde aquel entonces, se comenzaban a acuñar términos como el paquete de prestaciones valoradas, los hospitales autónomos -hoy autogestionados- y el llamado en ese entonces subsidio a la demanda. El principal problema en aquel momento es que dentro de la Concertación no existía el capital político suficiente para promover una reforma de este estilo. No fue hasta la implementación del AUGE, en el año 2002, que un sector del Gobierno, liderado por la Democracia Cristiana, vio la posibilidad de impulsar estas reformas, convenciendo al ala más socialista de que estas medidas iban a promover los principios de universalidad, igualdad y equidad que hasta ese entonces no se habían alcanzado.
Por lo tanto, para comprender las implicancias de la implementación del bono AUGE, debemos entender la repercusión de la reforma de manera global. Al inicio, y bajo la justificación de un paquete básico para el sector público, las ISAPRES se vieron
El bono AUGE, también conocido como bono portable o subsidio a la demanda en lenguaje económico, viene a convertirse en el cierre de un capítulo que se comenzó a escribir en los inicios de la década de los noventa por el sector más liberal de la Concertación. Buscaba profundizar la lógica del modelo neoliberal en salud, impulsado por la dictadura en el inicio de la década del ochenta.Desde aquel entonces, se comenzaban a acuñar términos como el paquete de prestaciones valoradas, los hospitales autónomos -hoy autogestionados- y el llamado en ese entonces subsidio a la demanda. El principal problema en aquel momento es que dentro de la Concertación no existía el capital político suficiente para promover una reforma de este estilo. No fue hasta la implementación del AUGE, en el año 2002, que un sector del Gobierno, liderado por la Democracia Cristiana, vio la posibilidad de impulsar estas reformas, convenciendo al ala más socialista de que estas medidas iban a promover los principios de universalidad, igualdad y equidad que hasta ese entonces no se habían alcanzado.
Por lo tanto, para comprender las implicancias de la implementación del bono AUGE, debemos entender la repercusión de la reforma de manera global. Al inicio, y bajo la justificación de un paquete básico para el sector público, las ISAPRES se vieron